sábado, 20 de junio de 2009

¿Pies de barro?

Tras la 12ª fecha, el 1-4 ante Azzurros dejó más dudas que certezas para el Manchester United.



Era una nueva oportunidad para mantener el liderazgo. Era una ocasión propicia para demostrar dentro del campo los argumentos futbolísticos que lo llevaron hasta allí. Era la chance para exponer en la realidad el no rotundo a la pregunta de la encuesta: ¿Se caerá el Manchester United? Pero algo (mucho) falló: dejó pasar el tren y atrajo todas las incógnitas. Derrotas así, holgadas, duras, funcionaron como una bisagra en torneos anteriores, donde el equipo arrancó ilusionando y terminó envuelto en frustración. Por eso, ahora rondan esos fantasmas y el tiempo dirá si aprendió la lección.

¿El United habrá sentido el vértigo de mirar a todos desde arriba? ¿Lo habrá sobrepasado la presión del resto, que lo seguía de cerca en una pareja lucha de vanguardia? En principio, reiteró algunos yerros de otros encuentros: jugó mal en todas sus líneas pero antes se beneficiaba de los magros resultados ajenos. En esta ocasión, ya perdió todo margen de error y peligra hasta el ascenso.

Agazapado contra su línea de fondo, el Manchester contó con innumerables problemas para hacerse del balón. Prácticamente cambió un golpe por golpe, un todo o nada sin términos medios y se llevó la peor parte. Así como en los primeros minutos se colocó en ventaja mediante una guapeada en soledad de Damián, enseguida le dieron vuelta el marcador. No lo supo y no lo pudo aguantar. Por eso, lo noquearon a través de dos jugadas chasco harto conocidas: un tiro libre directo y un lateral. Entonces quedó jugado a empatar, el mediocampo fue una zona de libre tránsito y se equivocó en las dos áreas. Cerca de la propia cometió muchas faltas y en la adversaria la ineficacia dijo presente. Los laterales largos sorprendieron al principio, pero no los aprovechó y una vez que los rivales les tomaron la mano los neutralizaron. El juego colectivo se ausentó nuevamente, dándole el espacio a las patriadas individuales. Los toques, las paredes y las triangulaciones brillaron por su ausencia en los últimos metros. Todo era vertiginoso.

De todos modos, en ese contexto, el “Gato Sessa” de Azzurros tapó algunos disparos venenosos y otros pasaron cerca. Siempre con el Manchester abajo en el tanteador, como un despertador necesario para cambiar la actitud e ir al frente. El tercer tanto sufrido fue lapidario sobre todo por la sanción del árbitro, que lo convalidó desde lejos, intuitivamente, sin demasiados elementos para constatar que la bocha haya cruzado totalmente la línea de meta. Las protestas acerca de esa injusta sanción solo sirvieron para aumentar el nerviosismo y recibir el cuarto gol.

El Manchester se juramentó ganar las cinco finales restantes para conseguir el ascenso. La pálida imagen se lavará volviendo al nivel de los primeros encuentros: exhibiendo un fútbol ofensivo, solidario, en conjunto, con un buen estado físico, con la convicción del objetivo buscado y la mente cargada de optimismo. Los sueños están intactos.



1-Hernán (3): En un lateral, colocó las manos débiles, se le escurrió la pelota y regaló el segundo gol. A su vez, se mostró dubitativo al detener en dos tiempos –con pique incluido- un par de centros. Después repuntó pero no pudo impedir la goleada.

14-Javier (5): Incumplió la promesa de ser la figura. Lo golpearon, se equivocó a veces con el balón y se exhibió endeble marcando en ciertas jugadas. En un tiro libre a favor, Topo le cedió la bocha debajo del arco para convertir. Dudó con qué pie rematar y lo realizó desviado. Era más fácil hacerlo que errarlo, querido.

2-Andrés (5): Su rendimiento fue de mayor a menor, casi en caída libre. La solvencia en el anticipo de los primeros minutos le dio paso a las salidas en falso y el revoleo a cualquier parte. Estuvo en cancha en los cuatro tantos en contra. Alentó mucho sin efecto.

23-Chancha (6,50): Con 92 kilos a cuestas, clausuró su lateral ganando de arriba y de abajo. Se animó a subir en las pelotas quietas y a salir jugando con una pisadita. Claro que se cansó y debió observar varios pasajes desde afuera. ¿Hay reconciliación? “Siguen algunos chispazos”, reveló.

9-Diego (4): Mostró mejores intenciones que resultados positivos. Recién en desventaja encontró algo de precisión para sus pases. Participó de una discusión con los contrarios y el árbitro. Además, confesó que necesita elevar su rendimiento físico. Debería apurarse porque se acaba el campeonato.

5-Matías (4): Tuvo a su disposición un lateral-centro para marcar el segundo gol y cabeceó afuera. Se lo notó perdido mentalmente en el campo, algo débil (¿seguirá adelgazando?) y nunca le encontró la vuelta al cotejo. Asimismo, pateó algunos tiros libres sin eficacia.

7-Damián (6): Como de costumbre peleó todas las pelotas que le pasaron cerca. En una, se la ganó al arquero y abrió el marcador. Siguió perseverando, molestando, llevando peligro hasta el final, como ese derechazo que pegó en la parte externa de la red.



3-Lucas (5): Se hizo cargo de un tiro libre en la mitad del campo y la bocha terminó muy lejos de los compañeros. También presentó altibajos en la marcación, a tono con el equipo.

30-Lucky (4): Lo más destacado fueron sus gastadas a Viti, quien informó que con Carolina tendrán un varón. Llevó el bolsito, dudó en cambiarse y ¿se cambió al final? ¿Jugó? ¿En serio? Los contragolpes veloces fueron un karma para él.

10-Leo (4): Equivocó el rumbo. El mediocampo no daba para sus pisaditas, taquitos y lujitos sino para trabar fuerte. A su vez, probó con la pelota quieta y nada. A mejorar porque se hunde el barco.

8-Pablo (-): Sin calificación porque disputó muy pocos minutos, con la intención de probar cómo respondía de su lesión. Igual le alcanzó el tiempo para perderse un gol al lado del arco.

11-Rodrigo (5): Venía recuperándose de una mínima operación de una verruga en la planta del pie. Menos mal que en principio no iba a arriesgarse ya que una vez adentro no lo podían sacar. La situación más clara que generó fue un disparo al travesaño.

DT: Papá Viti. La ecografía a Carolina mostró un varón, un mini Viti. Felicidades, “caniche mini toy con espíritu de rottweiler”.

Premios
Alexis Canelón: Chancha cerró completamente su lateral.
Una manteeeca: Hernán admitió su falla en el autogol.
Rubén “Hacha brava” Navarro: Matías pegó y de ese tiro libre vino el empate rival.
Juego limpio: Lucky ni se ensució.

ESTADIO: Mangueirao.
ÁRBITRO: (4) Le manejaron el desarrollo del partido. No pareció que el tercer gol de Azzurros haya traspuesto la línea. Después, cobró a favor del Manchester.
GOL: PT: Damián (1-0).

1 comentario:

El Fantasma del Descenso dijo...

perdon,la cancha de central? aah, y un tal VASCO? Buuuuh