domingo, 24 de mayo de 2009
Hasta la Victoria, ¿siempre?
En la 9ª fecha, al Manchester United le faltó espíritu rebelde y cayó 1-0 ante Ring Blue.
Ring, ring, ring.
—Hola.
—¿Qué te pasha, Manchester?
—El puntero se pegó un viaje, Néstor.
Tarde para lamentos. Tarde para lágrimas. Tarde para dejar de lado el esquema táctico conservador 3-3 y armar la pirámide 3-2-1. Cuando el Manchester United, impulsado por la desventaja, se acordó de ganar y de defender con uñas y dientes la punta del torneo, ya era tarde. No se había rebelado cuando correspondía. Ya lo habían acostado.
El puntero regaló el sector ofensivo durante el primer tiempo. Se sabe que el fútbol se compone de dos instancias: la tenencia y la ausencia del balón. Se juega con la pelota o sin la pelota. Entonces no fue un equipo completo porque poco supo hacer con la pelota en sus pies. Todo bien para cerrarle al rival los caminos hacia el área propia y todo mal a la hora de generar situaciones de gol. Está claro que no se puede resignar el ataque ni la defensa. El todo es más que la suma de las partes. Sin embargo, pensó en un solo arco: en el propio y así le fue.
El desarrollo del cotejo fue parejo. Ambos tuvieron problemas para crear llegadas nítidas de gol, sobre todo Ring Blue que aparentaba tener a dos estrellitas (el 13 y el delantero) y terminaron estrellados contra la zaga roja, que es la menos vencida de la divisional.
Al líder le costó dar pases cortos. Prefirió el revoleo a cualquier parte, ya que Topo, Matías y Leo estaban muy atrás y no eran referencias. Con la misma moneda le respondió el especulativo Ring Blue, que sólo apostó a los pelotazos y a forzar una equivocación.
En el segundo tiempo, cuando nada había pasado llegó el gol chasco. Reapareció ese mal crónico de otros tiempos. Volvió la versión futbolera de Roberto Quenedi y sus canciones cantadas en un inglés de mierda. En este caso, Manchester United y sus goles sufridos en unas jugadas de mierda. Córner al primer palo, un delantero ganó la posición, cabeceó y adentro. Un 0-1 irremontable, en especial a causa de la floja actitud mostrada. Ni siquiera terminó bien esa sucesión de toques a lo Huracán de Cappa. Así, por primera vez en este torneo no convirtió goles.
Por lo tanto, la derrota le servirá al Manchester para parar un poco la bocha y reflexionar. Actuaciones de este calibre suelen mermar el entusiasmo que se traducen en ausentismo. Da la impresión de que deberá volver a exhibir el juego de las primeras fechas, donde proliferaban las situaciones de gol y la mancha era la ineficiacia. La solidez defensiva lo acompañó de nuevo, así que podrá arriesgar un poquito más. Si le toca perder, es preferible que sea por tomar la iniciativa, ir al frente, dominar al contrario, no darle respiro, pegar remates en los palos y convertir a su arquero en figura, estilo el fútbol del Loco Bielsa, antes que dejar una imagen intrascendente. Porque el United tampoco fue un desastre ni mucho menos sino que se asemejó a un equipo indiferente, apático, pachorriento, con poca alma y poca asociación colectiva. Esto teniendo en cuenta la mezquindad de Ring Blue, que jugó a empatar y se llevó inmerecidamente la victoria. El tiempo dirá si le dolerán o no estos puntos resignados, si aprendió o no de los errores cometidos en torneos anteriores, donde la campaña se pareció a un tobogán.
La parte llena del vaso reside en que los números acompañan al Manchester. Perdió dos partidos en el campeonato y aún así continúa como único líder. En esta fecha se benefició de la caída de Desamparados ante JHW40, lo que demuestra la paridad de los equipos y que nadie gana antes de jugar. A su vez se suplieron las tres ausencias por viajes, Javier respondió correctamente en el arco, Pablo sacrificó su recuperación y se resintió y la Chancha y Lucky dieron el presente. Esperemos que este resbalón no se repita. Ya pasó la mitad del torneo, y se acerca la zona de definición, donde se demuestra quién tiene chapa para salir campeón. Ahora la pelea arriba estará mucho más apretada. Ring, ring, ring. Teléfono, Manchester United. A despertarse de una buena vez.
ESTADIO: Diego Maradona.
ÁRBITRO: (4) Mostró una personalidad débil ya que cobraba a pedido de ambos equipos.
AMONESTADOS: Lucas y Leo.
14-Javier (6): Tuvo escasas intervenciones ante un conjunto inofensivo, sólo se dedicó a sacar con las manos fuerte y lejos. En una de ellas, apoyó mal y se dobló el tobillo izquierdo. El médico le echó el spray mágico. Bueno, no tan mágico porque en el córner siguiente le convirtieron de cabeza. Luego confesó que no vio la pelota.
3-Lucas (6): En su retorno luego de la suspensión y en la víspera de su cumpleaños 25, mostró una buena tarea en el primera parte, donde llegó a los cruces y marcó a los contrarios. Pero en la segunda, cuando el Manchester estaba en desventaja, no aportó una salida clara. Un dato: estuvo presente en las dos derrotas en el torneo.
2-Andrés (6,50): Rechazó todas las pelotas que le pasaron cerca y salió a los costados persiguiendo al duro delantero rival, al que lo dominó con anticipos, por arriba, por abajo, con el cuerpo y hasta con los brazos. “Vos me pegás con la pera”, le recriminó flasheando en un tiro el atacante. Nada que ver. “Hay que practicar córners y tiros libres”, propuso onda tarea para la semana.
17-Leandro (6): Jugó fuerte y arengó siempre a sus compañeros. De a ratos hizo un seguimiento personal al número 13, otro de “pelito de villerito”, y se impuso en el duelo. Además se la pasó hablando todo el cotejo. Las dos mejores frases fueron: “Andá a ver al traumatólogo”, en respuesta al “¿No viste la pelota?” provocativo del 13 y “¡Paren de pegaaar!”.
9-Diego (5): Cuando se movió en el mediocampo, tocó bien pero con menos peso ofensivo que un saquito de té. Cuando se ubicó de punta, jugó de espaldas al arco y cedió pases. Debido a las ausencias, tenía la responsabilidad de generar peligro y definir, era la tarde propicia para lucirse pero quedará para otra oportunidad.
5-Matías (4,50): Pateó de punta un tiro libre, en el mediocampo ganó y perdió a la hora de quitar, le pegaron y no generó peligro. Venía teniendo un desempeño regular, había sufrido un caño de "Pelito de villerito" y el delantero le ganó en el salto que culminó en el tanto de la derrota. Después aceptó que era su marca.
10-Leo (5): De mayor a menor. Arrancó tirando tacos, dando pases precisos y hasta contó con una situación neta de gol, que definió apenas desviado. De a poco fue cediendo ante la presión adversaria. El arquero le sacó un tiro libre que iba al ángulo y remató otro afuera. Hasta que se agotó.
8-Pablo (5): Duró poco en el partido porque se resintió de su contractura en el muslo izquierdo y dejó la cancha. Antes, por pedido de Damián, había jugado sin esforzarse mucho y probando. Se desordenó en una acción, donde se ubicó por la derecha, al lado de Topo. Igual, valen las ganas de aportarle al equipo.
23-Chancha (5): “Hoy hago otro gol”, prometió en la previa sin demasiada convicción. No cumplió, aunque sí las siguientes frases: “Estoy hecho un tanque. Un Tanque Gerk”. Dejó varios huecos a su espalda ya que le costaba seguir a los jugadores contrarios y volver a su posición. Disputó pocos minutos, los suficientes para estar en el área y ser testigo del gol de Ring Blue.
30-Lucky (5): Estuvo faseando como si nada a minutos de iniciarse el cotejo. Se desempeñó mejor de lateral, donde despejó acertadamente, que de volante, lugar en el que se perdió. Su presencia fue fugaz, prácticamente no jugó nada estando el resultado 0-1. Los chicos le dijeron que debió reclamar los cambios para tener más minutos porque abona lo mismo que el resto del plantel.
DT: Viti. Empezó a puro nervio y se calmó cuando el juez echó a un jugador de Ring Blue suspendido, que también presionaba desde afuera. Alentó a los futbolistas y marcó fallas. ¿Cuándo volverá a ponerse los cortos?
Premios
Mariscal Perfumo: Andrés sacó mucho y brindó confianza.
Doctor Paredes: Leandro atendió al 13.
Estatua: Matías se durmió en un córner y su marca convirtió.
Fair play: Javier, estando lesionado, evitó hacer tiempo y pidió spray.
Ring, ring, ring.
—Hola.
—¿Qué te pasha, Manchester?
—El puntero se pegó un viaje, Néstor.
Tarde para lamentos. Tarde para lágrimas. Tarde para dejar de lado el esquema táctico conservador 3-3 y armar la pirámide 3-2-1. Cuando el Manchester United, impulsado por la desventaja, se acordó de ganar y de defender con uñas y dientes la punta del torneo, ya era tarde. No se había rebelado cuando correspondía. Ya lo habían acostado.
El puntero regaló el sector ofensivo durante el primer tiempo. Se sabe que el fútbol se compone de dos instancias: la tenencia y la ausencia del balón. Se juega con la pelota o sin la pelota. Entonces no fue un equipo completo porque poco supo hacer con la pelota en sus pies. Todo bien para cerrarle al rival los caminos hacia el área propia y todo mal a la hora de generar situaciones de gol. Está claro que no se puede resignar el ataque ni la defensa. El todo es más que la suma de las partes. Sin embargo, pensó en un solo arco: en el propio y así le fue.
El desarrollo del cotejo fue parejo. Ambos tuvieron problemas para crear llegadas nítidas de gol, sobre todo Ring Blue que aparentaba tener a dos estrellitas (el 13 y el delantero) y terminaron estrellados contra la zaga roja, que es la menos vencida de la divisional.
Al líder le costó dar pases cortos. Prefirió el revoleo a cualquier parte, ya que Topo, Matías y Leo estaban muy atrás y no eran referencias. Con la misma moneda le respondió el especulativo Ring Blue, que sólo apostó a los pelotazos y a forzar una equivocación.
En el segundo tiempo, cuando nada había pasado llegó el gol chasco. Reapareció ese mal crónico de otros tiempos. Volvió la versión futbolera de Roberto Quenedi y sus canciones cantadas en un inglés de mierda. En este caso, Manchester United y sus goles sufridos en unas jugadas de mierda. Córner al primer palo, un delantero ganó la posición, cabeceó y adentro. Un 0-1 irremontable, en especial a causa de la floja actitud mostrada. Ni siquiera terminó bien esa sucesión de toques a lo Huracán de Cappa. Así, por primera vez en este torneo no convirtió goles.
Por lo tanto, la derrota le servirá al Manchester para parar un poco la bocha y reflexionar. Actuaciones de este calibre suelen mermar el entusiasmo que se traducen en ausentismo. Da la impresión de que deberá volver a exhibir el juego de las primeras fechas, donde proliferaban las situaciones de gol y la mancha era la ineficiacia. La solidez defensiva lo acompañó de nuevo, así que podrá arriesgar un poquito más. Si le toca perder, es preferible que sea por tomar la iniciativa, ir al frente, dominar al contrario, no darle respiro, pegar remates en los palos y convertir a su arquero en figura, estilo el fútbol del Loco Bielsa, antes que dejar una imagen intrascendente. Porque el United tampoco fue un desastre ni mucho menos sino que se asemejó a un equipo indiferente, apático, pachorriento, con poca alma y poca asociación colectiva. Esto teniendo en cuenta la mezquindad de Ring Blue, que jugó a empatar y se llevó inmerecidamente la victoria. El tiempo dirá si le dolerán o no estos puntos resignados, si aprendió o no de los errores cometidos en torneos anteriores, donde la campaña se pareció a un tobogán.
La parte llena del vaso reside en que los números acompañan al Manchester. Perdió dos partidos en el campeonato y aún así continúa como único líder. En esta fecha se benefició de la caída de Desamparados ante JHW40, lo que demuestra la paridad de los equipos y que nadie gana antes de jugar. A su vez se suplieron las tres ausencias por viajes, Javier respondió correctamente en el arco, Pablo sacrificó su recuperación y se resintió y la Chancha y Lucky dieron el presente. Esperemos que este resbalón no se repita. Ya pasó la mitad del torneo, y se acerca la zona de definición, donde se demuestra quién tiene chapa para salir campeón. Ahora la pelea arriba estará mucho más apretada. Ring, ring, ring. Teléfono, Manchester United. A despertarse de una buena vez.
ESTADIO: Diego Maradona.
ÁRBITRO: (4) Mostró una personalidad débil ya que cobraba a pedido de ambos equipos.
AMONESTADOS: Lucas y Leo.
14-Javier (6): Tuvo escasas intervenciones ante un conjunto inofensivo, sólo se dedicó a sacar con las manos fuerte y lejos. En una de ellas, apoyó mal y se dobló el tobillo izquierdo. El médico le echó el spray mágico. Bueno, no tan mágico porque en el córner siguiente le convirtieron de cabeza. Luego confesó que no vio la pelota.
3-Lucas (6): En su retorno luego de la suspensión y en la víspera de su cumpleaños 25, mostró una buena tarea en el primera parte, donde llegó a los cruces y marcó a los contrarios. Pero en la segunda, cuando el Manchester estaba en desventaja, no aportó una salida clara. Un dato: estuvo presente en las dos derrotas en el torneo.
2-Andrés (6,50): Rechazó todas las pelotas que le pasaron cerca y salió a los costados persiguiendo al duro delantero rival, al que lo dominó con anticipos, por arriba, por abajo, con el cuerpo y hasta con los brazos. “Vos me pegás con la pera”, le recriminó flasheando en un tiro el atacante. Nada que ver. “Hay que practicar córners y tiros libres”, propuso onda tarea para la semana.
17-Leandro (6): Jugó fuerte y arengó siempre a sus compañeros. De a ratos hizo un seguimiento personal al número 13, otro de “pelito de villerito”, y se impuso en el duelo. Además se la pasó hablando todo el cotejo. Las dos mejores frases fueron: “Andá a ver al traumatólogo”, en respuesta al “¿No viste la pelota?” provocativo del 13 y “¡Paren de pegaaar!”.
9-Diego (5): Cuando se movió en el mediocampo, tocó bien pero con menos peso ofensivo que un saquito de té. Cuando se ubicó de punta, jugó de espaldas al arco y cedió pases. Debido a las ausencias, tenía la responsabilidad de generar peligro y definir, era la tarde propicia para lucirse pero quedará para otra oportunidad.
5-Matías (4,50): Pateó de punta un tiro libre, en el mediocampo ganó y perdió a la hora de quitar, le pegaron y no generó peligro. Venía teniendo un desempeño regular, había sufrido un caño de "Pelito de villerito" y el delantero le ganó en el salto que culminó en el tanto de la derrota. Después aceptó que era su marca.
10-Leo (5): De mayor a menor. Arrancó tirando tacos, dando pases precisos y hasta contó con una situación neta de gol, que definió apenas desviado. De a poco fue cediendo ante la presión adversaria. El arquero le sacó un tiro libre que iba al ángulo y remató otro afuera. Hasta que se agotó.
8-Pablo (5): Duró poco en el partido porque se resintió de su contractura en el muslo izquierdo y dejó la cancha. Antes, por pedido de Damián, había jugado sin esforzarse mucho y probando. Se desordenó en una acción, donde se ubicó por la derecha, al lado de Topo. Igual, valen las ganas de aportarle al equipo.
23-Chancha (5): “Hoy hago otro gol”, prometió en la previa sin demasiada convicción. No cumplió, aunque sí las siguientes frases: “Estoy hecho un tanque. Un Tanque Gerk”. Dejó varios huecos a su espalda ya que le costaba seguir a los jugadores contrarios y volver a su posición. Disputó pocos minutos, los suficientes para estar en el área y ser testigo del gol de Ring Blue.
30-Lucky (5): Estuvo faseando como si nada a minutos de iniciarse el cotejo. Se desempeñó mejor de lateral, donde despejó acertadamente, que de volante, lugar en el que se perdió. Su presencia fue fugaz, prácticamente no jugó nada estando el resultado 0-1. Los chicos le dijeron que debió reclamar los cambios para tener más minutos porque abona lo mismo que el resto del plantel.
DT: Viti. Empezó a puro nervio y se calmó cuando el juez echó a un jugador de Ring Blue suspendido, que también presionaba desde afuera. Alentó a los futbolistas y marcó fallas. ¿Cuándo volverá a ponerse los cortos?
Premios
Mariscal Perfumo: Andrés sacó mucho y brindó confianza.
Doctor Paredes: Leandro atendió al 13.
Estatua: Matías se durmió en un córner y su marca convirtió.
Fair play: Javier, estando lesionado, evitó hacer tiempo y pidió spray.
Publicado por
Lionel Coria
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1 comentario:
EL SABADO VOLVEMOS A LA VICTORIA Y NOS ENCAMINAMOS RUMBO AL ASCENSO
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