domingo, 1 de junio de 2008

La hora referí

Argentinos cayó 3 a 2 en el clásico ante Antidóping, que terminó pidiendo la hora tras haber logrado una ventaja de tres goles. El Bicho le dijo adiós al título y focaliza su objetivo en el ascenso.



¿Quién lo iba a decir? El mismísimo puntero del campeonato molestando en los últimos minutos al árbitro para que acabe con la remontada de Argentinos.
¿Quién lo iba a decir? El viento llevándose las palabras precautorias de Argentinos con ciertas jugadas que finalmente se dieron y lo inclinaron a la derrota.
¿Quién lo iba a decir? El Bicho finalizando un partido con aire y piernas para generar una hazaña que no se dio pero se intentó.
¿Quién lo iba a decir? Alguien tiene que decir que el sueño se terminó definitivamente, que los corceles vuelven a ser ratones, que la carroza vuelve a ser zapallo, que el vestido lujoso vuelve a ser harapiento y Cenicienta deja los brazos del príncipe por el trapo de piso. Son las 12, queridos amigos.
En la cancha no se apreció la distancia de ocho puntos que separan a Antidope de Argentinos en la tabla de posiciones. Porque se repartieron el desarrollo por ráfagas, como aquellos contragolpes letales del segundo tiempo que favorecieron al puntero para colocarse 3-0 o como ese final que mereció la epopeya del empate tras los dos tantos del Bicho. Ni mencionemos el primer tiempo mediocre y aburrido que contó con un gol de otro partido en el que el pateador tuvo libertades para decidir y ejecutar.
La actitud que evidenció Argentinos durante todo el encuentro es motivo de aplausos. El desgaste físico que realizaron sus jugadores, el temple que tuvieron para disputar cada pelota, la solidaridad y la entereza anímica así lo demuestran. Porque no era fácil levantarse después de un 0-3 más alguna salvada de Harry. La realidad indica que perdió un clásico y un sueño. Aunque hablando de sueños, todos van a dormir tranquilos pensando en la meta de ascender.

1 comentario:

Harrison dijo...

Tuvimos un dia horrible, pelotazos a cualquier parte, ni un pase..y arrancamos perdiendo del vestuario. Bache animico, a levantar con mucho huevo que en la A nos los culiamos.